El libro nuevo comienza a tener algunas almas en su haber. Probablemente sea menos variado, y más monotemático. Tendrá menos amargura, un poco más de esperanza en sí mismo, pero la melancolía es una personalidad inevitable y bendita. Tendrá esa personalidad. La personalidad, la voz, y los ojos de brillo apagado de su madre. A continuación, el texto de apertura.
Madurez
Con tus ojos celeste lana
abrigué mis labios y voz.
Te miré con éstos ojos míos
y floté en ansia
hasta que se anestesió el dolor.
Hombre de nombre eterno
tu habla, al paso, agitada,
caminando por calles del centro.
Y mis oídos amansados por tu voz.
No respiré más aire del que había.
Tiempo al tiempo,
la herida y la paciencia,
todo llevó a tu presencia.
Mis manos bajo tus manos,
y debajo… nada más
que música en mis oídos.
El aroma de verano añejo,
de otoño nuevo,
y de tu primavera de renacimiento.
En nuestras narices
el olor de la cerveza,
y en nuestros dedos la espuma antes rebalsada.
Mirate en mí
que yo me miro,
mientras el pelo dorado
te cubre el alma luminosa e impecable.
Como una cortina,
como un vestido bordado.
Mañana… te prometo que el sol saldrá de nuevo,
y nos encontrará arropados en espesor de calma.
Madurez
Con tus ojos celeste lana
abrigué mis labios y voz.
Te miré con éstos ojos míos
y floté en ansia
hasta que se anestesió el dolor.
Hombre de nombre eterno
tu habla, al paso, agitada,
caminando por calles del centro.
Y mis oídos amansados por tu voz.
No respiré más aire del que había.
Tiempo al tiempo,
la herida y la paciencia,
todo llevó a tu presencia.
Mis manos bajo tus manos,
y debajo… nada más
que música en mis oídos.
El aroma de verano añejo,
de otoño nuevo,
y de tu primavera de renacimiento.
En nuestras narices
el olor de la cerveza,
y en nuestros dedos la espuma antes rebalsada.
Mirate en mí
que yo me miro,
mientras el pelo dorado
te cubre el alma luminosa e impecable.
Como una cortina,
como un vestido bordado.
Mañana… te prometo que el sol saldrá de nuevo,
y nos encontrará arropados en espesor de calma.
